LA EUTANASIA ENTRA AL CONGRESO Y ABRE UN FUERTE DEBATE SOBRE EL FINAL DE LA VIDA

Un proyecto presentado en la Cámara de Diputados reaviva la discusión sobre el derecho a una muerte digna en la Argentina. La iniciativa plantea permitir la eutanasia en casos de enfermedades graves e irreversibles, con estrictos controles médicos, legales y el consentimiento expreso del paciente. El tema vuelve a dividir opiniones entre sectores políticos, profesionales de la salud, organizaciones religiosas y defensores de los derechos individuales.
La iniciativa fue presentada por el diputado Esteban Paulón, del bloque Provincias Unidas, bajo el título “Ley de Muerte Voluntaria Médicamente Asistida”, y propone crear un marco legal para que personas que atraviesen enfermedades graves e incurables o padecimientos crónicos e imposibilitantes puedan solicitar asistencia médica para morir de manera voluntaria.

DOS MODALIDADES DIFERENCIADAS
El texto distingue entre dos procedimientos: la eutanasia, donde un profesional de la salud administra directamente una sustancia que provoca la muerte del paciente; y la muerte asistida, en la que el propio paciente se autoadministra la medicación suministrada por un médico debidamente autorizado. Ambos procedimientos quedarían contemplados dentro del sistema de salud argentino como prestaciones con cobertura obligatoria en hospitales públicos, obras sociales y prepagas, sin costos adicionales para el paciente.
REQUISITOS PARA ACCEDER
El proyecto fija criterios estrictos para garantizar que la decisión sea libre, informada y voluntaria, entre ellos:
Tener al menos 16 años de edad, con nacionalidad argentina o residencia permanente de al menos un año.
Contar con diagnóstico médico de enfermedad grave e incurable o un padecimiento crónico que genere sufrimiento físico o psíquico constante e intolerable.
Expresar su voluntad en forma inequívoca mediante dos solicitudes separadas por al menos 15 días.
Estar en condiciones de prestar consentimiento informado y sin presiones externas.
Antes de autorizar cualquier procedimiento, el proyecto plantea un proceso de evaluación que incluye al médico responsable, un médico consultor independiente y un equipo interdisciplinario de especialistas —como psicólogos, psiquiatras y expertos en cuidados paliativos— que asesore al paciente y valide su capacidad de decisión.

COBERTURA Y GARANTÍAS
Uno de los ejes centrales de la propuesta es que la eutanasia y la muerte asistida formen parte del sistema sanitario con cobertura obligatoria, garantizando que no haya copagos y que el acceso esté asegurado en todos los ámbitos de atención médica pública y privada. Además, el proyecto contempla que la persona puede revocar su decisión en cualquier momento del proceso.
En cuanto a los profesionales de la salud, la iniciativa propone modificar el Código Penal para que no se considere delito la realización de estos procedimientos cuando se cumplan íntegramente todos los requisitos y stages previstos en la ley. También reconoce la objeción de conciencia individual de los médicos, aunque no permitiría que instituciones enteras se nieguen a ofrecer la asistencia por motivos ideológicos.
UN DEBATE QUE SE ABRE EN EL CONGRESO
Actualmente, la eutanasia y el suicidio asistido están prohibidos en la legislación argentina y siguen encuadrados en el Código Penal como delitos. El proyecto encendido en Diputados busca abrir un debate más profundo y sistemático sobre el derecho a decidir sobre el final de la propia vida, un tema que, si bien ha tenido intentos legislativos anteriores, aún no llegó a discusión en el recinto.
La iniciativa deberá ahora iniciar su recorrido parlamentario en comisiones antes de eventualmente llegar al pleno de la Cámara para su debate y votación.



