MILEI AHORA ASEGURA QUE TIENE US$ 125.000 MILLONES PARA FRENAR UNA CORRIDA CAMBIARIA, PERO PARTE DE ESOS FONDOS TODAVÍA NO ESTÁ DISPONIBLE

El presidente Javier Milei aseguró que el Gobierno contará con US$ 125.000 millones para enfrentar una eventual corrida cambiaria durante 2027, en un intento por transmitir tranquilidad ante las presiones financieras que podrían surgir en el año electoral. Sin embargo, la cifra incluye recursos de distinta naturaleza, compromisos de financiamiento e ingresos proyectados que todavía deben concretarse.
La nueva estimación representa un salto considerable respecto de los US$ 75.000 millones que el mandatario había mencionado días atrás. La diferencia de US$ 50.000 millones abrió interrogantes sobre cómo se compone el monto anunciado y qué parte de ese dinero podría utilizarse efectivamente para intervenir en el mercado cambiario.
Durante una entrevista con Eduardo Feinmann en Radio Mitre, Milei sostuvo que no espera una corrida cambiaria, aunque afirmó que su administración se prepara para enfrentar esa posibilidad. “No espero una corrida, pero me preparo”, expresó.
Para justificar la cifra, el Presidente enumeró distintos recursos y mecanismos financieros. Entre ellos mencionó US$ 25.000 millones correspondientes a vencimientos de deuda en manos de acreedores locales, cuyo refinanciamiento considera asegurado, además de acuerdos para cubrir compromisos externos con organismos internacionales y otros países.
También incluyó US$ 20.000 millones que el Banco Central proyecta comprar durante 2026, otros US$ 20.000 millones vinculados con mecanismos de intercambio de monedas con China y Estados Unidos, y una capacidad de intervención estimada en US$ 15.000 millones mediante operaciones de dólar futuro.
A esos componentes sumó una proyección de US$ 30.000 millones de superávit comercial y eventuales ingresos de inversiones vinculadas con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Con esos conceptos, Milei sostuvo que el Gobierno podría reunir un respaldo financiero de US$ 125.000 millones.
Sin embargo, la principal discusión pasa por la diferencia entre disponer efectivamente de dólares y contabilizar fuentes potenciales de financiamiento. Los ingresos comerciales previstos dependen de la evolución de las exportaciones y las importaciones, mientras que las inversiones anunciadas o proyectadas no necesariamente ingresan en su totalidad ni están disponibles de inmediato para intervenir en el mercado.
Algo similar ocurre con los acuerdos financieros y el refinanciamiento de deuda: su utilidad depende de las condiciones pactadas, los desembolsos efectivos y la posibilidad de renovar los vencimientos. Por eso, la suma presentada por el Presidente no equivale necesariamente a un monto líquido que el Banco Central pueda utilizar libremente ante una corrida.
La estimación también fue puesta en discusión por el economista Miguel Ángel Broda. Según los cálculos citados en el debate, las necesidades potenciales de cobertura frente a una salida de fondos podrían ascender a US$ 183.475 millones, una cifra superior a la anunciada por Milei. Esa proyección contempla pasivos monetarios y deuda pública en pesos en manos privadas, aunque responde a una metodología diferente y no constituye por sí sola una medición de dólares que el Estado deba desembolsar de manera inmediata.
En paralelo, el Presidente salió a desmentir las versiones sobre una posible salida de Luis Caputo del Ministerio de Economía. Milei defendió la continuidad del funcionario y calificó los rumores como infundados, en medio de las especulaciones sobre diferencias internas en el equipo económico.
El debate sobre los dólares disponibles se produce en un contexto en el que la Argentina deberá afrontar importantes compromisos financieros durante 2027, año de elecciones presidenciales. La capacidad de renovar deuda, acumular reservas y sostener la confianza en el peso será determinante para evaluar la solidez del esquema económico.
La cifra de US$ 125.000 millones anunciada por Milei busca mostrar que el Gobierno cuenta con herramientas para responder a eventuales tensiones cambiarias. No obstante, para evaluar el alcance real de ese respaldo resulta necesario distinguir entre reservas disponibles, líneas de financiamiento, vencimientos que se pretende refinanciar e ingresos futuros que todavía dependen de su concreción.



