“ÉL SEGURO NO VA A APAGAR LA ESTUFA”: MARGARITA BARRIENTOS CRUZÓ AL VOCERO RAVIER Y CUESTIONÓ LOS TARIFAZOS DEL GOBIERNO

La dirigente social Margarita Barrientos, fundadora de la organización Los Piletones, disparó con dureza contra las recientes declaraciones del vocero presidencial Adrián Ravier respecto al impacto de los aumentos de tarifas en servicios básicos como el gas y la luz, en un cruce que vuelve a poner en el centro del debate la brecha entre el discurso oficial y la realidad de millones de argentinos.
Las críticas surgieron luego de que Ravier, en su primera conferencia de prensa desde que asumió como vocero de la Casa Rosada, justificara el incremento de las tarifas y sugiriera que, ante el encarecimiento del gas, las familias podrían “abrigarse más que encender la calefacción” para moderar el consumo, en el marco de la política de reducción de subsidios impulsada por el Gobierno nacional.
Ante ese planteo, Barrientos no dudó en calificar los dichos como “una falta de respeto” hacia quienes menos tienen, subrayando que **Ravier “seguro que no va a apagar la estufa” porque vivirá “calentito” mientras quienes están en situación de vulnerabilidad serán los que “van a sufrir el frío”.
En una entrevista radial, la referente de Los Piletones destacó que muchas familias ya no tienen margen para afrontar aumentos en luz, gas y agua, y remarcó que estas decisiones del Ejecutivo impactan especialmente sobre quienes ya están en situaciones de precariedad económica. La dirigente insistió en que la simple sugerencia de “abrigarse más” no toma en cuenta las necesidades reales de quienes dependen de estos servicios para calefacción, alimentación y el cuidado de niños y adultos mayores.
Barrientos también advirtió que los comedores comunitarios, que atienden diariamente a miles de personas —alrededor de 4.000 en Los Piletones— enfrentan una demanda creciente mientras las donaciones y la ayuda privada se reducen debido a la misma crisis económica que atraviesan muchos hogares. “No se puede pensar que la gente venga a elegir entre comer y calentarse; esas no son opciones cuando no existe capacidad de pago”, sostuvo.
Tras la polémica, Ravier reconoció en medios que su frase fue “poco feliz” y trató de matizar sus palabras, asegurando que no fue su intención transmitir una falta de empatía y que el Gobierno mantiene medidas de contención para los sectores más vulnerables, aunque ratificó la política de ajustes de tarifas como parte de una “normalización” de los precios de los servicios públicos.
Pese a la aclaración, el episodio profundiza el debate político sobre el impacto de las políticas económicas del Gobierno nacional en la vida cotidiana de millones de argentinos, especialmente en un contexto de inflación persistente, caída del poder adquisitivo y presión sobre los ingresos familiares. La intervención de Barrientos pone el foco en la brecha entre la teoría oficial y las experiencias reales de quienes tienen que afrontar día a día el costo de los servicios básicos para garantizar condiciones mínimas de vida y bienestar.



