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DEJAR EL DOLOR EN EL PAPEL: ESTUDIANTES JUJEÑOS CONVIRTIERON SUS HISTORIAS EN LIBROS Y ESPERANZA

Lo que comenzó como un espacio de escucha dentro de una escuela terminó convirtiéndose en libros, reconocimiento y una experiencia que hoy busca llegar a otros estudiantes de Jujuy.

En el Salón Vélez Sarsfield del Superior Tribunal de Justicia de Jujuy se presentaron tres obras escritas por adolescentes de la provincia: “Historias que dan Miedo I”, “Historias que dan Miedo II” y “Puertas de Esperanza”. Los libros reúnen experiencias, pensamientos y emociones de estudiantes que encontraron en la escritura una manera de poner en palabras situaciones que atravesaban sus vidas.

La propuesta nació en la biblioteca del Bachillerato Provincial N° 2, donde la profesora Rebeca Juárez y otros docentes comenzaron a generar un espacio de escucha y acompañamiento para los adolescentes.

El proyecto surgió frente a distintas situaciones que afectaban a los estudiantes y que incluso repercutían en sus trayectorias escolares. La respuesta fue abrir un espacio para escuchar, activar los mecanismos institucionales correspondientes y ofrecer una herramienta para que los jóvenes pudieran expresarse.

“Escuchamos, activamos protocolos y luego nuestros alumnos aprendieron a escribir, escribieron para poder dejar el dolor en esas páginas y por fin empezar a sanar”, explicó Rebeca Juárez.

La docente también remarcó la importancia de escuchar a los adolescentes y sostuvo que “la escucha atenta y genuina es la principal herramienta para salvarles la vida”.

Las publicaciones fueron realizadas a partir de las producciones de estudiantes de distintas instituciones educativas y llegaron incluso a la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, donde fueron presentadas y reconocidas.

En total se entregaron 300 ejemplares correspondientes a las tres obras, que ahora tendrán como destino distintas bibliotecas escolares para que las historias puedan ser conocidas por otros estudiantes.

Los jóvenes que participaron pertenecen a instituciones de San Salvador de Jujuy, Perico, El Carmen y Libertador General San Martín. Además de convertirse en autores, fueron reconocidos como Promotores Voluntarios de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes.

La experiencia no quedó solamente en la publicación de los libros. Los adolescentes continúan participando en actividades de difusión y talleres relacionados con bullying, convivencia, acompañamiento y promoción de derechos, llevando a otras escuelas parte de lo aprendido durante el proceso.

Durante el encuentro, Sebastián Medina destacó especialmente el protagonismo de los estudiantes y señaló: “Los chicos son los protagonistas y los que escribieron estas magníficas historias”.

Por su parte, Emma María Mercedes Arias, jueza de la Suprema Corte de Justicia y directora de la Oficina de Niños, Niñas y Adolescentes del Poder Judicial, sostuvo que los libros representan mucho más que páginas impresas, porque contienen los sentimientos, la creatividad, el esfuerzo y la voz de los adolescentes.

La experiencia pone en primer plano una cuestión muchas veces difícil de abordar: la necesidad de que los jóvenes tengan espacios donde puedan hablar, ser escuchados y encontrar acompañamiento cuando atraviesan situaciones complejas.

En este caso, la escritura se convirtió en una herramienta para transformar esas experiencias en relatos y, al mismo tiempo, abrir una puerta hacia otros adolescentes que puedan sentirse identificados.

Los libros ahora seguirán circulando por las escuelas de Jujuy. La intención es que aquellas historias que alguna vez fueron escritas desde situaciones difíciles puedan convertirse, para quienes las lean, en un mensaje de acompañamiento, derechos, esperanza y superación.

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