SANTILLI HABLÓ DE ADORNI ANTES DE ASUMIR Y BUSCÓ BAJAR LA TENSIÓN POLÍTICA EN EL GOBIERNO

En la antesala de su asunción como jefe de Gabinete, Diego Santilli se refirió públicamente a la salida de Manuel Adorni, en un contexto marcado por fuertes tensiones internas y un clima político convulsionado dentro del Gobierno nacional.
Santilli describió a su antecesor como una persona “anímicamente destruida”, dejando entrever que la decisión de Adorni de abandonar el cargo no respondió únicamente a cuestiones políticas, sino también a un desgaste personal profundo producto de la exposición, las críticas y los conflictos acumulados en los últimos meses. Sus declaraciones buscaron mostrar una transición ordenada y evitar una lectura de ruptura traumática dentro del oficialismo.
Al mismo tiempo, el dirigente puso el foco en la necesidad de reordenar la gestión y recuperar el eje en la administración, señalando que la etapa que se abre requiere menor confrontación interna y mayor coordinación entre las distintas áreas del Estado. En ese sentido, remarcó que el liderazgo del Gobierno continúa en manos del presidente Javier Milei, y que su rol será acompañar ese rumbo desde la articulación política y la gestión diaria.
La salida de Adorni se produjo en medio de cuestionamientos judiciales y políticos que impactaron de lleno en el funcionamiento del gabinete, acelerando una definición que ya se percibía inevitable. Con la llegada de Santilli, el Ejecutivo apuesta a descomprimir tensiones, ordenar el frente interno y enviar una señal de estabilidad hacia el Congreso y los gobernadores.
El recambio en la Jefatura de Gabinete se inscribe así en una estrategia más amplia del Gobierno para recomponer su capacidad de gestión y sostener la gobernabilidad, en un escenario económico y político que continúa siendo complejo y desafiante.



