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DETUVIERON AL FISCAL GENERAL DE BOLIVIA QUE INVESTIGABA A FERNANDO CERIMEDO Y EL CASO ABRIÓ UNA FUERTE DISPUTA POLÍTICA

La detención del fiscal general de Bolivia, Roger Mariaca, abrió un nuevo capítulo en una investigación que tiene como uno de sus principales protagonistas al consultor político argentino Fernando Cerimedo y que ahora quedó atravesada por acusaciones de corrupción, narcotráfico e interferencia política.

Mariaca fue detenido en el aeropuerto internacional Viru Viru, en Santa Cruz, junto al fiscal departamental Alberto Zeballos. El operativo se produjo pocos días después de que Estados Unidos le revocara la visa y lo señalara por presuntos vínculos con el narcotráfico y por haber recibido supuestamente sobornos.

El fiscal general boliviano había estado al frente de la investigación contra Cerimedo, quien permanece detenido preventivamente en Bolivia desde agosto y enfrenta acusaciones relacionadas con un supuesto intento de feminicidio contra su expareja, Nadia Beller. La investigación también incorporó otras denuncias, entre ellas presunto enriquecimiento ilícito y posibles vínculos con operaciones de narcotráfico.

La situación tomó una dimensión internacional cuando el Departamento de Estado estadounidense incluyó a Mariaca y a otros funcionarios bolivianos dentro de una lista de personas alcanzadas por restricciones de visado.

Mariaca rechazó las acusaciones en su contra y sostuvo que existía una presión política vinculada con las investigaciones que llevaba adelante la Fiscalía. Después de su arresto, desde la propia institución calificaron el procedimiento como un “secuestro”, mientras que el Gobierno boliviano defendió el operativo y afirmó que estaba desarticulando una estructura vinculada con el narcotráfico.

El Gobierno de Rodrigo Paz sostiene que Mariaca está involucrado en una red de corrupción y narcotráfico. Entre los elementos mencionados por las autoridades aparece un video del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, quien habría señalado al fiscal como una persona cercana y afirmado haberle entregado dinero.

Las autoridades bolivianas también informaron sobre el hallazgo de una importante cantidad de dinero durante procedimientos relacionados con la investigación. Mariaca, sin embargo, negó las acusaciones y planteó que se trataba de una persecución vinculada con las causas que estaban bajo investigación.

El caso adquiere una dimensión particular por la relación de Cerimedo con distintos espacios políticos de la región. El consultor argentino tuvo participación en la campaña presidencial de Javier Milei en Argentina y también fue vinculado con sectores políticos de derecha de otros países latinoamericanos.

Además, Cerimedo mantuvo vínculos políticos con el actual Gobierno boliviano. La investigación que dirigía Mariaca terminó involucrando directamente a una persona que había tenido un papel cercano al presidente Rodrigo Paz.

ESTADOS UNIDOS Y EL NUEVO ESCENARIO BOLIVIANO

La detención ocurre mientras el Gobierno de Paz profundiza su acercamiento a Estados Unidos y avanza en un cambio de orientación respecto de la política exterior que había mantenido Bolivia durante los gobiernos del Movimiento al Socialismo.

Washington respaldó públicamente las acciones del Gobierno boliviano. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, expresó su apoyo a Paz luego de la detención de Mariaca.

Al mismo tiempo, Bolivia atraviesa una fuerte discusión económica. El Gobierno eliminó el subsidio al diésel, una medida que elevó considerablemente el precio del combustible, y avanzó en un acuerdo de 1.900 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional.

El programa contempla compromisos vinculados con la reducción del déficit fiscal, modificaciones del régimen cambiario y el retiro de los subsidios a los combustibles.

Las medidas generaron resistencia entre distintos sectores sociales. Organizaciones sindicales, trabajadores del transporte, mineros, docentes y sectores campesinos e indígenas expresaron su rechazo y advirtieron sobre nuevas protestas y bloqueos.

El Gobierno boliviano, por su parte, sostiene que las medidas forman parte de un proceso necesario para estabilizar la economía y enfrentar la crisis que atraviesa el país.

En paralelo, continúa vigente un estado de excepción que restringe determinadas libertades de circulación y reunión. La situación genera preocupación entre organizaciones sociales y opositores que cuestionan el alcance de las medidas adoptadas por el Ejecutivo.

El caso Mariaca queda así ubicado en el cruce de tres conflictos que atraviesan actualmente a Bolivia: una investigación penal de alto impacto que involucra a un consultor político argentino, el enfrentamiento contra estructuras vinculadas al narcotráfico y el giro internacional y económico impulsado por el Gobierno de Rodrigo Paz.

La Justicia deberá determinar ahora si las acusaciones contra el fiscal general tienen sustento y cuál será el futuro de las investigaciones que Mariaca llevaba adelante, entre ellas la causa que involucra a Cerimedo.

Mientras tanto, el arresto convirtió una investigación judicial en un conflicto de alcance regional, con Estados Unidos, el Gobierno boliviano, funcionarios judiciales y dirigentes políticos enfrentados alrededor de una causa que todavía tiene muchos interrogantes abiertos.

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