“LA LIBERTAD AVANZA” Y LOS CESTOS TAMBIÉN: ¡ATENCIÓN, ALTO COMEDERO! LLEGARON LOS CESTOS QUE CAMBIARÁN LA HISTORIA

“Seguimos presentes en cada barrio”. La frase vuelve a aparecer en las redes oficiales como una muestra de cercanía con los vecinos de Alto Comedero. Esta vez, la noticia es la entrega de nuevos cestos para residuos al Club Olimpia, realizada junto a los equipos de las usinas de Alvear y B6.

La pregunta inevitable es: ¿alcanza con entregar algunos cestos para hablar de presencia territorial?
El Club Olimpia no es una institución improvisada. Es una organización que trabaja con el deporte comunitario y que durante 2025 consiguió avanzar en un aspecto fundamental: obtuvo su personería jurídica, una herramienta que le permite consolidarse formalmente y gestionar recursos y proyectos con mayor respaldo institucional.
Por eso, el acompañamiento a los clubes barriales debería ir bastante más allá de una entrega puntual.
Los cestos son necesarios. Mantener limpio un predio deportivo también es importante. Pero Alto Comedero tiene necesidades mucho más profundas: infraestructura deportiva, iluminación, mantenimiento de espacios públicos, seguridad, servicios, calles y condiciones adecuadas para que los chicos puedan practicar deporte durante todo el año.
El problema aparece cuando una acción concreta se transforma en una gran puesta en escena política. Una entrega de equipamiento menor puede convertirse rápidamente en una publicación con fotos, consignas y hashtags que pretenden instalar la idea de que el Estado está “presente en cada barrio”.
Pero la presencia del Estado no se mide por la cantidad de publicaciones en redes sociales.
Se mide por las obras que permanecen, por los clubes que reciben apoyo sostenido, por los espacios deportivos que pueden funcionar en condiciones dignas y por las soluciones que llegan a los barrios cuando las cámaras ya se fueron.
Olimpia, como tantas instituciones comunitarias, cumple una función que excede ampliamente al deporte: contiene a chicos y jóvenes, genera vínculos sociales y construye comunidad. Precisamente por eso merece políticas públicas permanentes y no solamente acciones aisladas.
Entregar cestos puede ser un buen comienzo. Presentarlo como una demostración de que todos los problemas del barrio están siendo atendidos es otra cosa.
En Alto Comedero, los vecinos necesitan mucho más que gestos para la foto. Necesitan que la presencia del Estado se note todos los días y no solamente cuando hay una publicación para mostrarla.
Porque si la consigna es “seguir presentes en cada barrio”, la verdadera pregunta es cuánto tiempo, cuánto presupuesto y qué obras concretas hay detrás de esa presencia.



